En el video anterior hablamos de por qué la prendida correcta es tan importante, te dejo el link acá.

Esta semana quiero que hablemos de pautas, bastante técnicas y fáciles de seguir, para poder lograr una prendida, que no duela y que logre una buena transferencia láctea.

Si no sabés de lo que estoy hablando, te recomiendo el post anterior.

Este tema es muy importante, en especial los primeros días. ¿Por qué?

Bueno, no sé si tuviste la posibilidad de ver mamar a un “bebé mayor”, es decir a un bebé que ya tiene control cefálico y dominio de sus extremidades. Por lo general, para esa altura, ya son expertos succionadores, pueden agarrar la teta con la mano y llevarsela a la boca sin mayor problema. Además, no importa en qué pose estén, se van a asegurar de estar sacando la leche que desean del pecho para satisfacerse.

Ahora, los primeros días son muy distintos.

El bebé no puede sostenerse por si sólo, y mucho menos su cabeza. Por lo que depende enteramente de nosotros para acercarlo al pecho. Y, por ende, para alimentarlo de manera que pueda obtener la leche que necesita para crecer.

Muchas veces, puede desprenderse, puede sobresaltarse por algún sonido o reflejo o incluso, hasta atorarse cuando la leche sale demasiado rápido o demasiado fuerte. Todas cuestiones que pueden comprometer la prendida, a pesar de que lo habíamos prendido bien al principio. Todas cuestiones que pueden asustarlo o asustarnos y que de a poco vamos a ir dominando.

Me parece importante mencionar también, que no sostengamos el dolor. Desprendelo! Y volvé a comenzar… Sólo así, vos y tu bebé van a lograr una prendida que no cause más dolor y sea efectiva.

Prueba y error y seguir aprendiendo. Que la lactancia es un proceso de aprendizaje.

Te dejo con el video y espero tus comentarios!

Edda

 


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